El Viagra femenino o una promesa en pastilla rosa


El “VIAGRA” FEMENINO o una promesa en PASTILLA ROSA

 

El 18 de agosto de 2015 la Food and Drug Administration (FDA) de EEUU aprobó la comercialización de una nueva droga, la FLIBANSERINA, que saldrá a la venta bajo el nombre comercial de Addyi, de la mano del laboratorio Sprout Pharmaceuticals, que logró su aprobación luego de reiterados intentos desde 2010.

 

Se lo conoce como el “Viagra” femenino, ya que intenta emular el éxito que el SILDENAFIL ha tenido en relación a la respuesta sexual masculina, a partir de su aprobación por parte de la FDA en 1998.

 

Al hecho de que sea una “pastilla rosa” subyace una ideología claramente asociada a las tradicionales expectativas estereotipadas de rol de género, lo cual es una primera invitación a la reflexión.

 

Siguiendo con esa lógica: qué se espera de la mujer, además de que prefiera y se identifique con el color rosa? Se espera que tenga mayor nivel de deseo sexual? se espera que su deseo sexual no se altere aun con las fluctuaciones psico neuro endócrinas propias de la fisiología de sus hormonas sexuales en los diferentes momentos vitales?.

 

Además de esto, para el diagnóstico (sobredimensionado) de Deseo Sexual Hipoactivo, se parte de una premisa errónea, que es considerar que la respuesta sexual de la mujer es idéntica a la del varón. La Dra. Rosemary Basson[1] reformula el modelo clásico de respuesta sexual planteado por William Master y Virginia Johnson, postulando una concepción circular del ciclo de respuesta sexual femenina, en donde puede producirse una superposición de las fases de deseo y excitación, lo cual implica que no cabe esperar la existencia de deseo previo al inicio de la actividad sexual.

 

Es decir, estamos acostumbrados a pensar en el modelo de deseo sexual espontáneo, previo al encuentro, que suele presentarse en el varón. Hay muchas razones subjetivas por las cuales una mujer puede estar de acuerdo en iniciar una actividad sexual, que no tienen que ver necesariamente con estar experimentando “ganas de” previamente.

 

Según Basson, el deseo va apareciendo a medida que se desarrolla la respuesta, si los estímulos son adecuados, y fundamentalmente si en el contexto de la relación la mujer se siente conectada emocionalmente con su partenaire y tiene una vivencia de INTIMIDAD. Cuando decimos INTIMIDAD, NO ES GENITALIDAD, sino que debemos entender la intimidad como conocimiento y confianza con el otro. Lamentablemente existen muchas parejas de largos años de convivencia incluso, que no experimentan intimidad. Lo cual es una fuente importante de desencuentros sexuales a la que no suele prestársele la debida atención.

Considerando estas investigaciones, los casos de Deseo Sexual Hipoactivo serian muchos menos si no se espera el surgimiento de la vivencia subjetiva de deseo, previa al inicio de la actividad sexual.

 

Ningún fármaco puede generar intimidad.

 

La sexualidad humana es sumamente compleja, dista sustancialmente de la respuesta sexual genéticamente programada de otras especies. Así como nos diferenciamos de otros animales por la capacidad simbólica, el lenguaje, la palabra, también experimentamos un salto cualitativo en el EROTISMO. Gerard Zwang[2] define la FUNCION EROTICA como el EJERCICIO CONCIENTE DEL PLACER SEXUAL, privativo de los seres humanos.

 

En esa complejidad erótica confluyen factores psicológicos, biológicos y sociales. En la fase del Deseo, es donde más se manifiesta esa interacción, por lo tanto resulta reduccionista atribuir ese proceso a la neuroquímica cerebral.

 

Por qué hablo de reducir el deseo sexual a una cuestión neuroquímica?

Por el mecanismo de acción de la FLIBANSERINA, que actúa a nivel del SNC (Sistema Nervioso Central), a diferencia del “Viagra” masculino, que  promueve el flujo de sangre hacia los genitales, actuando sobre la fase de excitación (cuyo signo más identificable en el varón es la erección).

 

Recordemos cómo funciona el SILDENAFIL:

Se toma solamente antes del encuentro sexual (esto varía según las indicaciones de las diferentes presentaciones) y el mecanismo de acción consiste en inhibir la fosfodiesterasa tipo 5, enzima que promueve la degradación del GMPc (guanosín monofosfato cíclico) que es la sustancia que regula el flujo de sangre en el pene generando relajación del músculo liso del cuerpo cavernoso, mediante vasodilatación de las arterias al interior del pene.

 

Este incremento de flujo sanguíneo produce la erección. Al inhibir la enzima que degrada el GMPc, éste permanece por más tiempo actuando en el interior del pene, produciendo la potencia y el mantenimiento de la erección. Por supuesto que sin una adecuada estimulación sexual, no genera ningún efecto.

 

Cómo funciona la FLIBANSERINA?

Su mecanismo de acción consiste en inhibir algunos centros cerebrales y excitar otros.

Esta droga es agonista del receptor 5HT 1A y es antagonista del receptor 5HT 2ª.

La 5HT (5 hidroxi triptamina, más conocida como Serotonina) es un neurotransmisor fuertemente asociado a los estados de ánimo, al sueño, a la saciedad, a la modulación de la ansiedad.

Los agonistas del receptor 5HT 1A se utilizan para el tratamiento de depresión y ansiedad.

Los antagonistas del receptor 5HT 2A se utilizan como antihipertensivos, y por ejemplo la clozapina es un antagonista del receptor 2A y se aplica como antipsicótico atípico.

 

Indirectamente genera un aumento en la actividad de la DA (Dopamina) y la NA (Noradrenalina), como consecuencia de inhibir la acción de la 5HT (Serotonina) que es la sustancia que modula la actividad de DA y NA.

 

La DA (Dopamina) actúa en el sistema de recompensa, asociado a la motivación, a las “ansias de”, se activa ante la expectación de placer, y por lo tanto se asocia también a los comportamientos compulsivos. Es la droga endógena que segregamos en el enamoramiento, el entusiasmo, “las ganas!”…

 

Ahora bien, las ganas de qué? A qué nos impulse el incremento de la dopamina cerebral, dependerá absolutamente de nuestra subjetividad, de la propia biografía, del sistema de creencias de cada persona, como ser único e irrepetible en su singularidad.

 

Si en ese sistema cognitivo existe la creencia de que manifestar deseo sexual es algo que está “mal”,

ningún fármaco la llevará a actuar en ese sentido.

 

Con probar… no pasa nada?

Lamentablemente, probar por las dudas, en este caso tiene sus consecuencias.

En principio vale aclarar que la FLIBANSERINA requiere una toma diaria, por la noche, y sus efectos deseables (si ocurren) se perciben luego de transcurridas varias semanas.

Lo que sí se puede experimentar sin demoras, son los potenciales efectos secundarios que hay que conocer:

Efectos secundarios: hipotensión, somnioliencia diurna, náuseas, desmayos, sequedad bucal, mareos, fatiga, insomnio, entre otros. No puede mezclarse con el consumo de alcohol, y están contraindicada su administración junto con algunos otros fármacos por los peligros que conlleva la interacción medicamentosa.

 

CONCLUSIONES:

 

La FLIBANSERINA es un psicofármaco, que deberá ser indicado muy cuidadosamente por un médico que controle su uso y sus secundarismos. Aun así, no se garantiza el efecto esperado (la diferencias halladas en las investigaciones, entre el grupo control y el que consumió FLIBANSERINA, no son tan significativas como para esperar que en todos los casos realmente incremente el interés sexual).

 

El DESEO SEXUAL es una vivencia subjetiva, resultante de la interacción de complejas variables psico bio sociales que difícilmente puedan responder a la acción específica de un fármaco aunque actúe a nivel neuroquímico.

 

La RESPUESTA SEXUAL de la mujer es muy diferente a la del varón, esperar que surja el deseo sexual previo, espontáneo, antes de iniciar una actividad sexual, conduce al sobrediagnóstico de Deseo Sexual Hipoactivo. Es imprescindible  considerar la importancia de la conexión emocional y la INTIMIDAD que requiere la mujer para iniciar la actividad sexual y experimentar circularmente deseo y excitación.

 

Las CAUSAS de la disminución del Deseo Sexual deben ser identificadas, antes de consumir cualquier fármaco, o incluso antes de administrar una Terapia Sexual.

 

Las CAUSAS más frecuentes de la disminución y/o ausencia del deseo, son:

 

¿Puede un medicamento actuar sobre todas estas variables?  Evidentemente NO

 

O lo que me inquieta más aun: Podrán los médicos tratantes tener en cuenta estos factores antes de administrar este psicofármaco?

 

Estamos en una cultura donde se valora la inmediatez, una pastilla que promete deseo sexual sin atravesar el proceso de revisar este listado, es atractiva por supuesto, y la industria farmacéutica lo sabe…

 

 

Joaquín Sabina en una de sus legendarias canciones decía:

 Y si protesta el corazón

En la farmacia puedes preguntar:

¿tiene pastillas para no soñar?”

 Ahora podemos sugerirle que agregue…”¿tiene pastillas para desear?”

 

 

Citas Bibliográficas